Cómo hablo del silencio
tan callado y sólo
apagado, sigiloso
colándose en mi vida
sin miedo ni reparo.
Cómo hablo del sentir
encerrado y pensativo
sin esperanza, vacío
respirando en su baúl
sin ansiar resurgir.
Cómo hablo sin palabras
encadenadas y frías
escondidas, refugiadas
esperando una hora
sin prisas por ser pronunciadas.

0 lectores dejan huella:
Publicar un comentario en la entrada