Recuerdo ver tu rostro
erizándose mi piel
recuerdo contemplarte
sin saber casi qué hacer.
Recuerdo tomar tu mano
notar la fuerza de tus dedos
acariciar tu rostro
apreciar tu sonrisa
calmar tu llanto
pasar horas observando.
Crecías y crecías
aprendías, conocías
llorabas, reías
felicidad de mis días.
Recuerdo tus trastadas
tus berrinches, tus risas
preguntas sin respuestas
momentos de preguntas
tus pasos, tus caídas
día a día tu vida.
Hoy tienes uno más
pero sigues siendo niño
aquél al que contemplaba
regalándole mi cariño.
Para mi sobrino S. O. C





