
Este libro llegó a mi por casualidad o, quizá, no. Lo cierto es que fui a comprarme una revista y la vendían junto al libro (algo que me fastidia porque se incrementa el precio pero, que vamos a hacer, pocos son los libros que se venden a 3 euros). Dudo de que lo hubiera cogido así como así si no lo hubiese encontrado aunque el título me llamó la atención.
Podríamos decir que es de autoayuda o no, porque quizá no es el típico libro de autoayuda sino algo más. A través de él se descubre la finalidad de los faros, comunicar. En esa especie de metáfora que proporciona el faro, nos enseña cómo podemos hacer que nuestras palabras resulten atractivas a nuestro oyente. Cómo bien dice el autor, el libro no está destinado a ningún público especial sino a todo aquel que quiera dar un mensaje y que este mensaje tenga sentido para su audiencia. Recomiendo este libro, primero que nada por su fácil lectura y la ágilidad de su lenguaje y segundo porque nos puede hacer ver pequeños detalles que no tenemos en cuenta a la hora de exponer nuestras ideas.